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Sitio oficial calligaris.comPublicidad
Calligaris nació en uno de los territorios emblemáticos de la silla italiana: Manzano, en Friuli, a unos quince kilómetros de Udine. En un siglo ha pasado de pequeño taller artesano a grupo que diseña y distribuye en todo el mundo sillas, mesas, camas, sofás, muebles y complementos.
La silla Marocca y la máquina automática de enea
La empresa la funda en 1923 Antonio Calligaris. Al principio fabrica sillas a mano, sobre todo la Marocca, la típica silla de enea de la zona. En la posguerra Manzano se convierte en el centro del distrito friulano de la silla y Calligaris se transforma en industria: en 1960 es la primera en introducir una máquina automática para tejer el asiento, que reduce el tiempo de trabajo de una silla de dos horas a menos de dos minutos. Durante muchos años trabaja sobre todo para terceros, suministrando sillas a otras empresas del mueble y a la gran distribución.
La marca Calligaris
Con el hijo del fundador, Romeo, la empresa sigue fabricando solo sillas, hasta 1.500 al día. El cambio llega en 1985 con la tercera generación, los hermanos Walter y Alessandro Calligaris: el trabajo para terceros se abandona poco a poco y los productos salen con la marca de la empresa. A las sillas se suman mesas y sillones y luego, apostando por el diseño, una oferta completa para la casa, de las camas a los muebles, de las alfombras a las lámparas. La mesa ovalada Orbital se convierte en la pieza emblemática; también tienen éxito las sillas tapizadas Annie y Stockholm.
El extranjero y las adquisiciones
Calligaris abre una filial en Estados Unidos, en Carolina del Norte, y nuevas fábricas en Friuli y en Croacia. Para crecer en el extranjero cede durante algunos años el 40% al fondo L Capital, vinculado al grupo LVMH, y en 2014 recompra esa participación. Mientras tanto abre tiendas monomarca en muchos países y lanza Connubia, una marca de gama media dedicada a sillas y mesas. En 2017 adquiere la mayoría de Ditre Italia, fabricante de tapizados de Treviso, y en 2018 el control pasa al fondo de capital riesgo Alpha, con la familia como socia. En 2019 llega Luceplan, la empresa milanesa de iluminación de las lámparas Costanza y Hope: un paso hacia la idea de un polo del diseño italiano.
Fuentes
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