PurplePrice Mag · · 2 min de lectura
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El sillón Wassily, nacido como modelo B3, es uno de los primeros muebles de tubo de acero y un símbolo del diseño moderno. Lo diseñó Marcel Breuer en 1925-1926, cuando dirigía el taller de carpintería de la Bauhaus en Dessau.
La idea de la bicicleta
En 1925 Breuer compra su primera bicicleta y le impresiona la ligereza del cuadro de tubo de acero. Decide probar el mismo material en los muebles, curvando los tubos con las técnicas de los fontaneros de la zona. Era posible desde hacía poco: la acería alemana Mannesmann había perfeccionado los tubos sin soldadura, que se pueden curvar sin aplastarse. El resultado es un sillón hecho de líneas: un bastidor cromado y finas cinchas tensas que forman el asiento, el respaldo y los brazos. El volumen del sillón tapizado tradicional desaparece y solo queda la estructura.
Cinchas de «hilo de hierro»
Las primeras versiones tenían cinchas de tela de Eisengarn, «hilo de hierro»: un hilo de algodón encerado, resistente y brillante, que Margaretha Reichardt, alumna del taller de tejido de la Bauhaus, mejoró precisamente para las sillas de tubo de Breuer. A finales de los años veinte el sillón lo produjo Thonet con el nombre B3, también en versión plegable; esa versión, que dejó de fabricarse durante la guerra, es hoy la más rara.
Por qué se llama Wassily
A menudo se cree que Breuer lo diseñó para el pintor Wassily Kandinsky, su colega en la Bauhaus. No es así: Kandinsky admiraba el sillón y Breuer le hizo una copia para su vivienda. El nombre llega décadas después, en la posguerra, cuando la empresa italiana Gavina lo vuelve a producir, con cinchas de cuero negro, y descubre esta historia. En 1968 Knoll compra Gavina y con ella los muebles de Breuer: desde entonces el Wassily está en su catálogo.
Fuentes
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