Juicy Salif

Juicy Salif

Philippe Starck, Alessi, 1990: el exprimidor nacido de un plato de calamares

Foto de portada: Sailko, CC BY 3.0, via Wikimedia Commons

PurplePrice Mag · · 2 min de lectura

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El Juicy Salif es un exprimidor, pero casi nadie lo compra para exprimir limones. Lo diseñó el francés Philippe Starck en 1990 para Alessi y se convirtió en uno de los iconos del diseño de finales del siglo XX, presente en las colecciones del MoMA, del Metropolitan Museum y del Victoria and Albert Museum.

Un boceto en una servilleta

Su forma esbelta y algo alienígena está inspirada en un calamar. Alberto Alessi contó que recibió de Starck una servilleta con algunas manchas, probablemente de salsa de tomate, y una serie de bocetos de calamares: de izquierda a derecha iban tomando poco a poco la forma del exprimidor. Starck lo había dibujado en un restaurante, mientras exprimía un limón sobre un plato de calamares.

Cómo está hecho

El Juicy Salif es de aluminio fundido y pulido, de 29 centímetros de alto, con un cuerpo acanalado sobre tres largas patas. Se pone el vaso entre las patas y se aprieta el medio limón sobre la punta: el zumo baja por las acanaladuras y cae en el vaso. Más que un utensilio, es una pequeña escultura de cocina.

Un objeto para dar que hablar

Starck ha dicho que su exprimidor «no está hecho para exprimir limones» sino «para iniciar conversaciones». Por su décimo aniversario Alessi produjo 10.000 ejemplares dorados y numerados, con la advertencia de no usarlos con fruta, porque el ácido estropearía el dorado. En 2003 se habían vendido más de medio millón. Ha sido tan amado como criticado: el psicólogo Donald Norman lo puso en la portada de su libro Emotional Design, mientras otros lo citan como ejemplo de mal diseño. Precisamente esa ambigüedad lo convierte en un símbolo del Posmodernismo, cuando los objetos de casa se vuelven también juego y relato.

Fuentes

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