Diseño moral

Luca Perlini y el diseño honesto

Luca Perlini · · 6 min de lectura

1. Cultura material y artesanía

La artesanía preserva la cultura material, y su práctica puede considerarse también una forma de meditación.

La cultura no es solo la de las palabras escritas en los libros. Nuestros predecesores también nos hablan y nos transmiten conocimientos a través de sus obras materiales. Un banco de iglesia del siglo XVIII nos dice mucho del mundo que lo produjo: en su forma se lee la mentalidad de quien lo ideó, en sus tablas la tecnología disponible, en sus soluciones constructivas la experiencia de quien lo montó.

En la artesanía la relación con la naturaleza se vuelve directa, y la experiencia enseña sus reglas esenciales. El artesano de hoy puede elegir entre los materiales honestos tradicionales y los materiales disfrazados.

Los materiales honestos son los que se muestran según su propia naturaleza; los disfrazados, en cambio, se transforman para parecer de una naturaleza distinta de la suya. Una tabla de nogal es, por tanto, un material honesto, mientras que un tablero laminado imitación madera es un material disfrazado.

Esta distinción es fundamental cuando el proyecto busca la calidad y la honestidad: la calidad nunca necesita esconderse, la mediocridad siempre.

La relación entre calidad y verdad es esencial. Las mentiras visuales siguen siendo engaños; hay que entender, en cambio, que no existen materiales nobles, sino solo materiales adecuados a las exigencias del proyecto. Una olla con el mango de oro puesta al fuego nos quemaría la mano al intentar cogerla, mientras que una con un humilde mango de madera cumpliría su función.

A lo largo de la historia ha habido muchos intentos de unir crítica social y teoría del proyecto: el Arts and Crafts de William Morris, los objetivos sociales en los inicios del Movimiento Moderno, el diseño moral como medio para mejorar la sociedad a través del entorno doméstico en el diseño escandinavo.

Hoy, sin embargo, además de estos objetivos sociales y morales debemos considerar otros aspectos, relacionados con la ecología y con nuestra forma de consumir los productos.

2. Ecología, consumo y calidad

La búsqueda del equilibrio ambiental es una necesidad que debe empujarnos a revisar las bases del sistema y a mejorarlo, mediante la búsqueda de la verdad.

Hay que eliminar los pecados morales contenidos en los proyectos y en los comportamientos de consumo compulsivo: la codicia que hace mucho daño y aporta poca ganancia, encarnada por ejemplo en la obsolescencia programada; la mentira de la carrera continua, la moda del modelo actualizado, que hace sustituir productos que todavía funcionan; el uso sin respeto de los objetos, que lleva a un consumo inútil y excesivo.

Hay que proponer una nueva moral, más consciente. Cada producto debería ir acompañado de indicaciones para un mantenimiento programado, para conservar la máxima eficiencia, y estar diseñado para poder repararse. Hay que practicar la conservación mediante la restauración.

Los testimonios del pasado nos hablan de un mundo en el que los productos solían hacerse para durar y para ser reparados. No es raro encontrar muebles de madera de doscientos o trescientos años, fruto de todo el saber técnico acumulado durante siglos. Los esfuerzos necesarios para producir sin maquinaria especializada ni automatización eran inmensos y, precisamente por eso, se dirigían a crear calidad.

La calidad perdura. El esfuerzo mejora el espíritu del hombre: el trabajo ennoblece al hombre.

3. Proyectar el producto

Archè, origen. Tecton, constructor.

El arquitecto es, por tanto, el primero de los constructores: a partir de la física, es decir, de la naturaleza de las cosas materiales, y de su propia moral, o metafísica, define el orden de las cosas.

Industrial y artesanal, digital y analógico: estos elementos pueden parecer opuestos, pero son solo las herramientas que el arquitecto artesano utiliza para dar forma al proyecto. La arquitectura es orden. La funcionalidad es uno de los aspectos en los que se basa la forma de los objetos.

Las formas de los objetos, las configuraciones espaciales que pueden adoptar, son limitadas: la teoría de los sólidos platónicos muestra sus posibilidades en un modelo esquemático. Una forma puede cumplir varias funciones.

La naturaleza es inmutable, así que es la mente humana la que define el proyecto. Los objetos que cumplen la misma función cambian con el tiempo, se especializan, se perfeccionan. La visión personal y la época influyen en los resultados. En el Renacimiento la unidad de las artes y de los saberes produjo un progreso repentino, y muchas ideas que se quedaron en proyecto eran proféticas.

Para el arquitecto las herramientas de estudio siguen siendo siempre el boceto, el dibujo, la maqueta y la realización, que sirve de verificación. El símbolo y el color remiten a aspectos espirituales y sintetizan conceptos ideales, en relación directa con la decoración, que puede ser accidental o superpuesta.

Accidental, cuando la forma de un objeto coincide, voluntariamente o no, con una forma simbólica.

Superpuesta, cuando sobre la forma se aplica una decoración cualquiera. Colorear un objeto es, por tanto, también una forma de decoración superpuesta.

Las propias texturas superficiales de los materiales, tanto honestos como disfrazados, deben considerarse una forma de decoración y un medio expresivo.

El efecto del tiempo y del uso sobre los objetos crea el carácter de lo vivido y debe tenerse en cuenta y proyectarse. La representación del proyecto y la ilustración del producto son factores comerciales importantísimos, que influyen en la eficacia de la comunicación y del relato, lo que en inglés se llama storytelling.

Cuanto más evoca un objeto el arquetipo, es decir, la forma y la función originarias que idealmente debería tener, más reconocible es para los clientes. Los clientes están más dispuestos a comprar lo que conocen que a probar lo que no conocen. La estrategia evolutiva prefiere el camino de menor resistencia, porque ahorra energía, y por eso tiende siempre hacia lo conocido: de ahí la importancia de la publicidad y del relato.

15 de marzo de 2021
Luca Perlini

4. Ejemplos de proyectos

Paragüero de aluminio de Luca Perlini

Paragüero de aluminio: reciclable, robusto, hecho de una sola pieza, modular, personalizable.

Perchero Equilibrio de Luca Perlini

Perchero Equilibrio: referencias al minimalismo y al arte povera, solidez constructiva, atención al impacto ambiental y al mantenimiento, personalización.

Cama con dosel Valentina de Luca Perlini

Cama con dosel: proyectar objetos voluminosos en la era del comercio electrónico.

Mesa Elle de Luca Perlini

Mesa Elle: robustez, materiales honestos, facilidad de envío, medidas y acabados personalizables.

En venta en PurplePrice

Más artículos

Todos los artículos