PurplePrice Mag · · 3 min de lectura
Publicidad
Global Tools es el proyecto con el que, a principios de los años setenta, los protagonistas del diseño radical italiano intentan dar un paso más: tras criticar el diseño al servicio de la industria con exposiciones, dibujos y objetos provocadores, deciden fundar una escuela. No una academia con profesores y títulos, sino una red de talleres abiertos donde aprender de nuevo a usar las manos, los materiales pobres y la creatividad espontánea.
La fundación
Global Tools nace el 12 de enero de 1973 en Milán, en la redacción de la revista Casabella, dirigida entonces por Alessandro Mendini. Alrededor de la mesa están casi todos los nombres de la vanguardia italiana: Ettore Sottsass, Andrea Branzi y los demás miembros de Archizoom, Superstudio, los florentinos de UFO y del Gruppo 9999, Gaetano Pesce, Ugo La Pietra, el napolitano Riccardo Dalisi, Gianni Pettena, Remo Buti, Franco Raggi y otros. Mendini, que desde su revista da voz a todo el movimiento, es uno de los fundadores más activos.
Una idea de escuela
El objetivo es promover el uso libre de materiales y técnicas sencillos y naturales, frente a la producción industrial y al diseño especializado que se enseña en las universidades. Como el movimiento Arts and Crafts un siglo antes, Global Tools mira a la artesanía y al trabajo manual no por nostalgia, sino como herramienta para liberar la creatividad de todos, también de quien no es diseñador. El programa prevé grupos de trabajo dedicados al cuerpo, la construcción, la comunicación, la supervivencia y la teoría: se experimenta con la madera, la tierra, las cuerdas y los gestos cotidianos, en lugar de diseñar productos para vender.
Publicidad
El ejemplo más concreto de este espíritu es el trabajo de Riccardo Dalisi en Nápoles: en esos mismos años realiza intervenciones en el barrio popular del Rione Traiano junto con los vecinos y los artesanos del lugar, construyendo objetos con materiales de recuperación y poniendo el proyecto en manos de quien lo va a usar.
Una vida breve
Global Tools organiza seminarios y encuentros, pero las ideas de los grupos son demasiado distintas y las dificultades prácticas, muchas. Tras unos pocos seminarios el proyecto se agota y, según muchos de sus protagonistas, su final coincide con el del propio movimiento radical: para Superstudio marca el fin de su investigación proyectual, y los grupos toman caminos separados.
Legado
El fracaso práctico de Global Tools no borra su importancia. La idea de que el proyecto puede nacer del hacer, del juego y de la colaboración con quien lo usará vuelve en el Studio Alchimia y después en Memphis, donde Sottsass, Mendini y Branzi recuperan la artesanía y la decoración. Hoy Global Tools se estudia como uno de los primeros ejemplos de diseño participativo y como anticipo del renovado interés por los oficios y la autoproducción.
Fuentes
Publicidad